dimecres, 8 de gener de 2014

Un poema de Ana Rossetti

LA ANUNCIACIÓN DEL ÁNGEL
A Pablo García Baena.
Muriérame yo, gladiador, arcángel, verte avanzar
abierta la camisa, tenue vello irisado
por tu pecho de cobre.
Brazos, venas,
latido, curva, élitros de insectos
bajo el músculo o velas de navío.
Muriérame yo en ellos, cautiva la cintura,
amenazante dardo presentido,
pálido acónito,
igual que una fragancia, preciso, me traspase.
Muriérame yo en tu ancho hombro
doblada mi cabeza. Empapado y oscuro
indeciso resbala por tu frente el acanto
y mi mejilla roza, y cubre y acaricia.
Muriérame, sí, pero no antes
de saber qué me anuncia este desasosiego,
rosa gladiolo o en mi vientre ascua.
No antes que, febriles, mis dedos por tus ropas
desordenándolas las desabotonen,
se introduzcan y lleguen
y puedan contemplar, averiguarte,
con su novicio tacto.

(Devocionario, 1986)

divendres, 20 de desembre de 2013

No se olvida a Aurora Luque

GEL

Preparo la toalla. Me descalzo. Esa esponja
porosa y amarilla que compré en un mercado 
obsceno de turistas en la isla de Hydra 
qué dócil bajo el agua cotidiana 
tantos meses después, en el exilio. 
De pronto el gel recuerda -su claridad lechosa,
su consistencia exacta- el esperma del mito, 
el cuerpo primitivo y trastornado de Urano, 
un susurro de olas mar adentro 
y una diosa que aparta 
los restos de otra espuma de sus hombros. 
Me punza una emoción tan anacrónica, 
un penoso latir, hondo y absurdo, 
por ese mar. Por ese sólo mar. Busco una dosis 
de mares sucedáneos. 
Cómo podría desintoxicarme. 
Dependo de por vida 
de una droga. De Grecia. 

Aurora Luque. Carpe noctem (1994).

dilluns, 16 de desembre de 2013

Artefacto del consuelo

Leo poemas

Leo poemas al azar,
leo casi sin pensar en lo que leo.
Cuando me encuentro un verso triste,
siento en el alma como una caricia.
No es que me alivie la tristeza ajena:
es que me siento menos solo.

La verdad de la mentira

Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
Y una voz cariñosa le susurró al oído:
-¿Por qué lloras, si todo
en ese libro es de mentira?
Y él respondió:
-Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad.


Ángel González. Nada grave (2008).

dimecres, 4 de desembre de 2013

Mujer de verso en pecho o Gloria Fuertes

Nota biográfica

Gloria Fuertes nació en Madrid

a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
a los quince se murió mi madre,
se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores,
–no digo nombres–,
gracias a eso, pude sobrellevar mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad de camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta,
–pero Dios y el botones saben que no lo soy–.
Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.

(Antología y poemas del suburbio, 1954)

POÉTICA

¿Para qué a estas alturas
preocuparme,
–escribir en revistas, hojas muertas o libros?
¿Para qué interesarme por un nombre,
si ya tengo el tuyo y el mío?
¿Para qué indiferencias, conferencias,
antologías, mitos?
¿Para qué recitales, traducciones,
si ya está todo dicho?

He cambiado
de técnicas y estilo.

¡Y manos a la obra!

Escribir sobre tu cuerpo
con los dedos mojados en el vino.

(Poeta de guardia, 1969)

dissabte, 30 de novembre de 2013

quite romantic, actually

Corderos de Blake y praderas Wordsworth, sin eludir el sueño velado por el Logos, se atropellaban en el monólogo del poeta que atinaba a una renovada panorámica existencial: la de vivir callado, ardiendo por dentro, furiosamente sonriendo al devenir from the current path to any future we might fear and delight.

dimecres, 27 de novembre de 2013

Desmantelando lo elemental

Moleskine, abrigo, cuello alto,
mazmorra, punta fina, vértebra,
ditirambo, viaducto, exterminio,
trampa, ciclo, especulación,
tanteo, límite, soslayo,
liquen, ala, muslo,
intrépido, pérfido, banal.

De esencias me basto,
de acciones me cubro,
ceremoniosamente 
asumiendo mi destierro, claro.
Fragmento mi dolor
porque no soy trapecista,
me encallo fácilmente en la realidad
sin abastecimientos.

Tus retazos sinceros,
aquellos dedos traslúcidos,
rasgan torreones evitando rozar
el musgo que creció bajo sus sombras.
Es un belencito ortigado.
De la incisión, su último abrazo,
fueron testigos los ecos
 de canciones infantiles,
sus pistolas de plástico y el jardín.

Encarnarse en nosotros
debe ser como declarar
 la guerra al mundo.
Resuenan los verbos que antaño
se anunciaban impactantes.
Ahora el manual precede al paso;
“no hay beatificación sin ausencia”
dictaminan los fantasmas.
Fracasamos en su geometría básica
de pureza y  contención,
pero la cátedra de perros locuaces
nos la ganamos.
Tomar notas debería ser
como ladrarle al paraíso.
Y hablo de ladrar, sí.
Improvisar hablando el alboroto,
reconciliarse con la triste procesión
de lo vital.