dimecres, 20 d’abril de 2011

Claustrofobia insular o Cuidad residual

- ¿Qué tal estás?
- En Barcelona.
-  Sí, pero ¿cómo te encuentras?
-   En Barcelona.
 Coño, ¡¿pero cómo estás, joder?!
-  Sin nada a lo que aferrarme, en un sitio y otro. La isla de la calma y la familia, todo igual. Pero yo distinta y distante, un poco inefable que no vale la pena decir, es cansancio existencial y un par de películas de terror dirigidas por el subconsciente, qué miedo todo, ay.
- Tremendo che.
- Analíticas de sangre y mucha quietud, terremotos similares a una adolescencia anclada en la tierra que me parió - Sa Terra.
-  Tremendísimo.