dimarts, 13 de desembre de 2011

"Me han recomendado que me aleje de mí"

Me ofreces de un racimo el mundo creyéndome Pandora. Porque siempre lo fui. Tan culpable de la desgracia humana. Conocedora de las consecuencias únicamente a merced. Ahora el manto de la rueca desgarrado no sólo cubre, ahoga. Quéeselamorquéselamor. Tensión en las piernas, mapas de memorias, yemas tibias, predicciones impúberes, tu nacimiento.
Y ahora te das cuenta, y ahora tú te das cuenta. Ahora. Las alcobas con sus nuevos inquilinos, las jarcias chamuscadas, a dónde vas a ir. El trémulo tacto que intentas confundir con tus bailes de licor, cuando poses tus manos en otras mujeres, sólo encontrarás mi piel, antes de estallar siempre mi boca. Porque es recíproco. Porque el mundo se retuerce cada vez que lo piensas.
Siempre después de tus arrebatos de despecho con Lou Reed, siempre, siempre llega Jacques Brel. Y retomas la batalla, ¿no ves que ya estamos muertos? Y te burlas de mis juramentos, no habrá decimo tercera parte, y tienes una fe ciega en nuestro no sé qué que supuestamente te redimirá de tus traiciones.
Tétricas sonrisas me dedican nuestros hijos a cada suspiro en la habitación. Pero firmes recordatorios de tu error me clavan la mirada. Una voz en off, flash back, los niños que me hablan de ti, los demás te quieren sepultar y a mí me sangra la nariz.
Gritemos: hágase tu voluntad. Y sí, tienes razón, porque nunca jamás haré nada tan real. De camino al purgatorio nos desviaremos y ese será nuestro momento. O qué más puedo decir, puesto que ya me he quedado bien a gusto.