diumenge, 25 de desembre de 2011

Tantearse

Corre a la jofaina callejera para refrescarte la cara, pues centellea tu mejilla después de mis bofetadas. Perra, ordinaria y la más puta soy y cuanto más te humillo menos eximes tu traición y acabas por tambalearte y tu ego resopla y al final ante el público me dices que encima de tonta fui cornuda. Pero incluso sin saberlo, dime, quién te dejó.
Superficialmente ínclito enamorado, cómo habrá sido posible sangrar más la herida.
Rigurosamente y estratégicamente calculado el cariño, enfrentarse a cada caricia de manos nuevas, resistir yendo y viniendo. Y cuando me descuide, me encontraré sola y asustada. Manceba con demasiadas historias por olvidar. El darse cuenta de que uno amó algo que ni tan siquiera fue real. Mírate entonces y dime qué ves.