divendres, 31 d’agost de 2012

Quién culpara a Climnestra

Seré plañidera mal pagada del entierro de tus besos execrables. El compartimento ocupado de un tren que se dirige a Normandía o más al norte. El peso pesado de tus ilustres esfuerzos por aniquilarte en destellos de extinción. Sísifo se cree en la cima del mundo como tú deshechas el amor, sin saber que esa indolencia es tan efímera como la vida de una polilla. O ver tantos documentales me ha trastocado verdaderamente la cabeza, pero vislumbro que lo veo demasiado bien, este orden primordial de las cosas.

La venganza debe seguir tejiendo. Si es que siga siendo relevante que la venganza responda a la utilidad del orgullo, siendo éste su razón en sí mismo en seguir viviendo, si es que la existencia tolere tal estatismo; mientras que la dignidad, es del alma mía. Y contra eso, mi amor, tan sólo deberías amarme. 

divendres, 24 d’agost de 2012

Todo desemboca en mar

El sexo femenino es generoso y devuelve todo lo que le es dado con un aroma diferente, un idioma extranjero de palabras inconexas, ininteligibles para cada cual que se embarca en su propia utopía personal. El de los mapas sobre la mesa, el taciturno escalador de cumbres y el coleccionista de pólenes disecados sobre tiras de papel humedecidas.

Leo a Marguerite Yourcenar. En una mano un seno, la otra acariciando el agua. La masturbación femenina es como un retiro espiritual, como un mirarse al espejo del alma. Como una expedición sobre sedas imposibles, más lubricadas que cualquier lencería corrompida. Desatino y clamor del graderío en sombras. Safo y Alfonsina Storni me bucean el alma, cantan aquella vieja canción sobre el bello indiferente. El hermoso vejatorio es el zar de los mares, no hay arma nuclear que compita con sus tempestades. Dicen que le dé las gracias, y continúe.

La labor de la masturbación femenina es reinventarse. Es algo más de ahí que de aquí. Nos damos al cosmos sumergido. Por eso no interesa demasiado ningún trazo más que el de estos ojos si la entrega es sincera. Si no, miraremos al techo, a los lados, nunca de frente; nos escondemos tras cualquier cuello sin desear más el amaine que el inicio. Un amor autónomo es síntoma de autodestrucción, un amor propio una veleta que no cesa de girar marcando nuevos destinos por conocer. 

Mientras ellos se entrenan en la palestra, me pregunto quién es digno de esa lucha, quién merecedor de creación, quién absuelto de mis dictámenes. Cuando ardo me vuelvo a la bañera cual Ofelia contemporánea. También me pregunto qué tendremos las mujeres con el agua.

diumenge, 19 d’agost de 2012

de camino a amar una lápida

La muerte está posada sobre mi halo. Ya lleva varios años así. Bien acomodada, bien a gusto, bien despatarrada sin ningún tipo de pudor se toquetea, se desparrama; luego se lleva los dedos a los labios y se besa a sí misma. Hay días en los que está simpática y no me roba la comida, ni bebe de mi agua, ni me cosquillea el cuello cuando intento dormirme. Hay días en los que la muerte bromea sobre los transeúntes y me hace recordar pasadas glorias entre descombros. Ya nos conocemos desde hace años. Por eso se toma en serio lo de que ame en vida y celosa me atrae, me tienta, porque sabe que en esa lucha fiera alguna que otra vez me entregué a la belleza de sus brazos. Los brazos del sueño y el deseo, la calma eterna de la redención. Jamás me apartaría si sus labios se atrevieran a besarme.

dimecres, 15 d’agost de 2012

En casa de Edith Aron se pierden los vocablos

No hay quien los adopte ni quien los ampare. Hay que regar las plantas pero al sol de agosto se nos queman. Ella arropada por una estantería a reventar de títulos, nos mira. Hubo en una página:

Sembraba espectros de la duda al borde de cada amanecer y luego retiraba lo dicho clavando su daga en mi pecho, extinguiendo así la fuerza que nos parió a ambos.

Tú nos mataste.

Fin

divendres, 10 d’agost de 2012

Beneficios del alma

No pierde quien todo lo da, porque no tiene nada que perder. A la nada no le afana nadie. Siempre resta la vida al que se guardó. Darse, es una inversión muy óptima a largo plazo.

dimecres, 8 d’agost de 2012

Ramos de silencio

Muchas veces me preguntaba cómo desvelarte al mundo. Pienso que lo mejor hubiese sido lanzar una plumita al aire y dejarla hacer; el viento siempre acababa devolviéndote.