divendres, 28 de setembre de 2012

Explotar la tristeza

Una gota que escasea roza la cara, la humanidad se escampa cruel en mi vida de idas y venidas para regresar a un mismo origen donde aún se sigue percibiendo el clamor del proletariado. Y mientras todo eso sucede uno se debate entre ofrendar la debacle emocional con otra lágrima más maravillosamente, o ser medio hijo de puta y usar la desesperación como materia prima, ilustrando cada detalle y escribirlo, escribirlo todo.

dilluns, 24 de setembre de 2012

Fórmulas de asentimiento masivo: la geometrización de pasiones

Cuando me hablan de objetividad es como cuando me hablan de Dios, ya sabes, a la práctica todo es diferente. Más incierto me parece el correlato objetivo, la técnica compositiva en general… porque uno se va formando en el lodo de este mundo, y si quieres que te dé un buen consejo te diré que estudiar teoría literaria es como estudiar teología, hay que quedarse con algún que otro concepto pero no creerse nada.

dijous, 20 de setembre de 2012

Conocimiento implícito

Qué fácil hubiese sido atribuir desenlaces fatales anunciados con pavorosa perplejidad a un noble amago de optimismo, pero lo cierto, y puedo decirlo sin reparo alguno, es que nunca nada me pilló por sorpresa. Tal vez lo que siempre me impactó fue comprobar con qué exactitud mis predicciones se materializaban en realidades tan mediocres como pude percibirlas desde el primer instante en que sentía un cosquilleo puntiagudo sobre la yema de los dedos. Cómo augurar se convertía en la terrible venganza de la exactitud. La minuciosidad de la soledad, que no entiende nada de nostalgias ni de marketing, es el perro que se muerde la cola, no deja de temer el grito ahogado de la obviedad y sin embargo atiende al solipsismo de sus membranas. Cuando se libere de todo prisma el hombre será multidimensional. Más que reproches deben originarse como producto de interminables decepciones cuando uno entiende demasiado bien que esta soledad tan amada es parte de todo, que no podría ser de otra manera.

diumenge, 16 de setembre de 2012

La chanson française y la mujer enamorada

El domingo vive La Bohème yendo y viniendo a través del París del pasillo. Adivinaron sus senos cada vez que se inclinaba para llegar al romanticismo, a los rincones cenicientos de su cuerpo inerte y Que C'est Triste VeniseLe Métèque cuando imagina un medio día bañado de sol pluvial paseando por ciudades desintoxicadas. Mientras espolvorea el resto de la casa crea mariposas grises en llamas tan breves como Ne me Quitte Pas o Et Maintenant -que nunca se escuchan suficientes veces- siendo una perfecta surrealista sin saberlo. 


dijous, 13 de setembre de 2012

Desprestigios y pecados que inmortalicen la emancipación

Urde oprobios en días nublados. De su boca belfa y el territorio aciago nacieron incoherencias imperdonables. La curiosidad insaciable que torna a ser o que se camufla como lo que fue: la esperanza de que fuera. Siempre es que no. Cuánto lo aborrece. Cuánto desea desprenderse de viejos muebles de sándalo plateado que desvelaron su endeble vacuidad bordeada de ilustres palabras. Teme aceptar la ausencia de absurdos anhelos y olfatea el exterior húmedo y le dominan improperios y cualidades amargas de terrible insatisfacción por lo divino y cotidiano y un cúmulo de franquezas con ella misma y tardes de verse como un hipster cualquiera medio tirado sobre telas hindúes, vino tinto y jazz; la vida se le desvela ajena e inalcanzable. El tedio como consecuencia del rechazo globalizado. ¿Cuántos demonios se deben palpar para que ardan pasiones que en la virtud del pecado enjuicien nuestras conductas erróneas? Si algo aprendió es que cualquier medio de liberación parte de un acto equivocado.

dissabte, 8 de setembre de 2012

115.

De los nuevos signos de negación que, incomprendidos y falsificados por la instalación espectacular, se multiplican en los países económicamente más avanzados, es posible extraer ya la conclusión de que se ha inaugurado una nueva época: tras la primera tentativa de subversión obrera, ahora es la abundancia capitalista la que ha fracasado. Cuando las luchas antisindicales de los obreros occidentales son reprimidas ante todo por los sindicatos, y cuando los movimientos de rebeldía de la juventud expresan una nueva protesta uniforme, que implica sin embargo un rechazo inmediato de la vieja política especializada, del arte y de la vida cotidiana, nos encontramos en ambos casos con una nueva lucha espontánea que comienza bajo una apariencia criminal. Son los signos que anuncian un segundo asalto proletario contra la sociedad de clases. Al reaparecer en este dominio, que aunque se ha transformado sigue siendo el mismo, la avanzadilla de aquel ejército sigue a un nuevo “General Ludd” que, en esta ocasión, les empuja hacia la destrucción de las máquinas de permisividad consumista.

DEBORD, Guy. 1967. La sociedad del espectáculo.

dimecres, 5 de setembre de 2012

Sálvese quien pueda

Entiendo la escritura no como el más puro deleite para los sentidos, ni como el trago más honesto de cualquier terapia, ni tan siquiera como un cielo pintado de quimeras -la vida que nunca sucedió-. Me amarro a la escritura como único medio para subsistir en el abismo.

diumenge, 2 de setembre de 2012

61.

El representante del espectáculo unificado (la estrella del espectáculo) es lo contrario del individuo, el enemigo del individuo tanto para sí mismo como para los demás. Al desplazarse hacia el espectáculo como modelo de identificación, el individuo ha renunciado a toda cualidad autónoma para identificarse con la ley general de la obediencia al curso establecido de las cosas en cuanto tal. Las estrellas del consumo, siendo exteriormente la representación de diversos tipos de personalidad, muestran cada uno de estos tipos como si tuvieran acceso igualitario a la totalidad del consumo, encontrando en ello su felicidad de maneras similares. La estrella de la decisión ha de poseer el stock completo de cuanto ha sido admitido como cualidad humana. Las divergencias oficiales entre estas estrellas del espectáculo pueden quedar anuladas por su semejanza oficial, que es la presuposición de su total excelencia. Jruschov se convirtió en General porque decidió la batalla de Krousk, no en el campo de batalla, sino en su vigésimo aniversario, cuando era Jefe de Estado. Kennedy siguió siendo orador después de muerto, llegando incluso a pronunciar su propio elogio ante su tumba, dado que Theodor Sorensen continuó en todo momento redactando los discursos de su sucesor en aquel estilo que tanta importancia adquirió a la hora de hacer reconocible la personalidad del desaparecido. Los personajes admirados, en quienes se personifica el sistema, son bien conocidos por no ser lo que son; se han convertido en grandes hombres a fuerza de descender por debajo del umbral de la más mínima vida intelectual, y ellos lo saben.

DEBORD, Guy. 1967. La sociedad del espectáculo.