divendres, 21 de desembre de 2012

Se mató de un tango

Se mató de un tango y los políticos preparan los tanques que ya vienen las palabras. Palabra, palabrita mágica que se les atragantó poco después de noviembre y aunque numerosos estudios analíticos advirtieron sobre lo que iba a suceder, la estadística es algo que se agarra por el manubrio como dos alas esterilizadas y se hace papiroflexia. Menos mal que se mató de un tango.

Acaso nosotros podríamos morir también, de milonga che, cuán dulce desgarro se me antoja de ese desacuerdo del anochecer turbio entre fuegos y música, y nosotros apoyados a esa pared abofeteada.