diumenge, 30 de juny de 2013

Entrante Fuentes

Son días que lejos, cerca, empujados hacia el olvido, rotulados por el recuerdo —encuentro y rechazo, amor fugaz, libertad, rencor, fracaso, voluntad— fueron y serán algo más que los nombres que tú puedas darles: días en que tu destino te perseguirá con un olfato de lebrel, te encontrará, te cobrará, te encarnará con palabras y actos, materia compleja, opaca, adiposa tejida para siempre con la otra, la impalpable, la de tu ánimo absorbido por la materia: amor de membrillo fresco, ambición de uñas que crecen, tedio de la calvicie progresiva, melancolía del sol y el desierto, abulia de los platos sucios, distracción de los ríos tropicales, miedo de los sables y la pólvora, pérdida de las sábanas oreadas, juventud de los caballos negros, vejez de la playa abandonada, encuentro del sobre y la estampilla extranjera, repugnancia del incienso, enfermedad de la nicotina, dolor de la tierra roja, ternura del patio en la tarde, espíritu de todos los objetos, materia de todas las almas: tajo de tu memoria, que separa las dos mitades: soldadura de la vida, que vuelve a unirlas, disolverlas, perseguirlas, encontrarlas: la fruta tiene dos mitades: hoy volverán a unirse: recordarás la mitad que dejaste atrás: el destino te encontrará: bostezarás: no hay que recordar: bostezarás: las cosas y sus sentimientos se han ido deshebrando, han caído fracturadas a lo largo del camino: allá, atrás, había un jardín: si pudieras regresar a él, si pudieras encontrarlo otra vez al final: bostezarás: no has cambiado de lugar: bostezarás: estás sobre la tierra del jardín, pero las ramas pálidas niegan las frutas, el cauce polvoso niega las aguas: bostezarás: los días serán distintos, idénticos, lejanos, actuales: pronto olvidarán la necesidad, la urgencia, el asombro: bostezarás: abrirás los ojos y las verás allí, a tu lado, con esa falsa solicitud: murmurarás sus nombres: Catalina, Teresa: ellas no acabarán de disimular ese sentimiento de engaño y violación, de desaprobación irritada, que por necesidad deberá transformarse, ahora, en apariencia de preocupación, afecto, dolor: la máscara de la solicitud será el primer signo de ese tránsito que tu enfermedad, tu aspecto, la decencia, la mirada ajena, la costumbre heredada, les impondrá: bostezarás: cerrarás los ojos: bostezarás: tú, Artemio Cruz, él: creerás en tus días con los ojos cerrados:


FUENTES, Carlos. 1962. La muerte de Artemio Cruz.

dilluns, 17 de juny de 2013

del jazz y ajetreados paréntesis

Ella parecía consentir, cuando de pronto, en medio del silencio, la campana dobló a muerto.
Valle-Inclán

Díselo a Coltrane,
que se te da bien ir descalzo 
en pleno verano.
Beso de latón, muere una monja 
y Hemingway.
Hacemos más el amor si el sintagma es pagano,
beatitud y banquete.
No hay médico de su honra competente
en la tarde febril
 y este adiós húmedo,
pocos entienden
Wild is the wind

dissabte, 15 de juny de 2013

Brindo por tus errores

En esta brisa caldeada a destiempo –más bien con retraso– ya lo comprendo. Más allá de puños desquiciados, de la imprecisión subjetiva que obsequia con todo tipo de encantos, de pares singularizados, niños de papá. La evocación se desgaja, los raíles iracundos: la teoría de luces y sombras. Jarro de agua fría innecesario, pero siempre oportuno para darse cuenta que más vale ser más libre que nadie que tratar de respirar bajo un estanque, eso sería como seguirte la corriente. De todos modos ya lo sabía. Y todo lo bueno, lo llevo conmigo; y la reiteración nauseabunda lo confirma, reaviva mis pasos, renueva el amor. Como poco, es anecdótica la gratuidad con la que se brindan las verdades. 

divendres, 7 de juny de 2013

La extremada realidad

Sólo así todo es posible. Sólo así se me olvida. A cambio tediosa espera irrefrenable y aborrecida. Un surco desbordado de reverberación, bruma verbal, acento en la i. Castidad del verso empotrado en tus labios, se derrite y se evapora. Estoy acongojada, con piernas de gacela a tus pies anclada, cajonera con chinches, pestañeos-bala. A-tor-men-ta-do. Resbaladizo. Bruto y tierno. Ensombrecido. Novela estival inconclusa. Hoy de nuevo la realidad supera  la ficción. Llanto agrietado. Alguacil oxidado. Zumbido de libélula gris: hay que tomarse las cosas bien en serio. Susurro a cañonazos. Me declaro culpable de literatura. Esto es irrevocable e inaceptable. Tratad de perdonadme si tuve que imaginar una conciliación con la nada. Antagonista. Conclusión. Tal vez apología. Redención. Estoy en ello. Atención a todos: siempre tácita  me descubro puliendo su magnífica sombra que tantas veces vertebró mis huídas y encabalgamientos con esta incesante, sedienta y atropellada alma que se rinde a la escritura, por si no fuera suficiente.

dilluns, 3 de juny de 2013

Adelina sigue caminando

Me pondrá la carne verde
-zumo de lima y limón-,
tus palabras -pececillos-
nadarán alrededor.

Federico García Lorca

Adelina sigue caminando con más amor que muchos.
Cuanto más renuncia
más se expande.

  No te quiero por tenerte, no te quiero por perdonarte. Ni siquiera necesito recostarme en tu espalda cada eclipse lunar -y sobornar a loslunaresdetuespalda-. Te quiero por ti, solo ante el mundo. Te quiero riendo, incluso con otra mujer. Sobre todo con otra mujer. Te quiero con dicha, te quiero más si te quieres. Y si nada de eso es posible, espero que mi amor te dé el valor del que carezcas para volver a amar, amar de veras. Aunque ya no sea esto, aunque nunca… y qué más da, si tú sonríes y aún me quieres. Qué más da.