dissabte, 28 de setembre de 2013

Entablando distanciamientos

Vivo en un mundo en el que vivir
es reducirse a petulantes coloquios,
monólogos del páramo árido.

Voy dando tumbos o atando cabos.
Lo mío es fluctuar en silencio,
guerrear por filtrar diluvios:
tener dentro de mí  
un océano oscuro de aullidos
que incitan y se vuelcan
en miradas que atraviesan bloques de hielo
sin necesidad de descifrarse,
de plantearse con mundano desenlace
o el pragmatismo fático de no-ser.

dijous, 19 de setembre de 2013

Deserción del argumento

Nadie habla de la devastación de la nada. Cualquiera que se aplique el cuento paga. Y el que dice la verdad lo remata. No hay nada peor que la calma después de la tormenta. No hay nada peor que haber vivido el alzamiento, la sublevación de los mares por el tacto imposible. Desdibujarse el rostro por permanecer a flote. Renunciar al gesto cuneiforme. Esperar al fin y al cabo que el paraíso se vaya configurando progresivamente, de un guiño una renuncia, en comunión con el temporal. Ser y estar, lucha de titanes. Por querer, querer tanto y más, amar a pan y agua, amar en lecho de muerte, y ver que hay algo peor que el cese de su latir: peor es que siga punteando sobre un papel en blanco. 

dilluns, 9 de setembre de 2013

Poema de la decepción o irrevocable realidad

Miro al techo que hoy ha vuelto a gotear,
hacía tiempo que no llovía así.
Y cada gota golpeando contra los cacharros de metal
me hace pensar unas veces en sangre y otras veces en ti.
Lo que en realidad viene a ser lo mismo.
Lo que, por crueldad, ahora viene a dar igual.

Nacho Vegas

Lo irreductible no debe inmiscuirse en la estación monolítica
del no hay más remedio que amputar
y dejar desprovista la dialéctica yugular
de conocernos,
es en vistas de un diluvio peor,
la menor de las consecuencias.

Y al amparo de Dios quedarán aquellas prerrogativas
que redujeron la visibilidad desde un muelle vacilante
y abrumaron a tantos teóricos.
Es decir, bramarán sin obtener más respuesta
que el radical silencio:
ni un ápice de esperanza,
una trampa hermética que ni el amor disuelve en caricias.

Porque al final su propio elixir y los sinsentidos de la devoción
demandan musitar una salida;
la lozanía de su rebeldía deviene en epitafio,
en la perplejidad de saberse solo en esa lucha,
aún,
todavía,
y sin piedad.
Del amor queda su nombre, su dirección,
la falta de recursos que alentaban
por esteticismo abrupto
su inutilidad y lo absoluto
al mismo tiempo.

De todo aquello quedó convalecencia. 
La imprudencia de despojarse,
la ausencia de respuestas
o la certeza total
de que el albor de todo fuego se extingue,
de que no hay salvación posible
para los que se condenaron plácidamente
y descartaron
todo lo demás. 

diumenge, 8 de setembre de 2013

Manual de supervivencia: vivir a destajo

Y cómo se da cuenta uno de que es feliz. Fácil. Si en el propio entorno, el único que presenta una conducta temeraria es uno mismo, entonces se es feliz. Me explicaré. Imaginémonos antaño, y la multiplicidad de formas que adoptaba la vida, de una paleta siempre problemática. Entonces por una serie de circunstancias -externas o internas, tampoco hace falta ponerse quisquilloso- de pronto, el precipicio pasó a tablón tambaleante y progresivamente su consistencia nos permite cruzar hasta pegando saltos. Si usted se encuentra un día saltando salvajemente, comprobando la consistencia del tablón, tentando a la grieta o la suerte, ofendido porque de repente ya no se tambalea más, es que está siendo feliz amigo. Y si se lo permite, porque al fin y al cabo todo radica en eso, podrá pasear plácidamente por un hermoso puente, e ir parándose cada cinco pasos para observar las vistas, respirar un nuevo aire.

dimarts, 3 de setembre de 2013

Como dice Bécaud

La llegada de septiembre inaugura el año lectivo junto a esa nostalgia antigua espolvoreada de haraganería, y la urgencia de caminar por una playa gris radica en el eco fundamental del despojado estío.