divendres, 20 de desembre de 2013

No se olvida a Aurora Luque

GEL

Preparo la toalla. Me descalzo. Esa esponja
porosa y amarilla que compré en un mercado 
obsceno de turistas en la isla de Hydra 
qué dócil bajo el agua cotidiana 
tantos meses después, en el exilio. 
De pronto el gel recuerda -su claridad lechosa,
su consistencia exacta- el esperma del mito, 
el cuerpo primitivo y trastornado de Urano, 
un susurro de olas mar adentro 
y una diosa que aparta 
los restos de otra espuma de sus hombros. 
Me punza una emoción tan anacrónica, 
un penoso latir, hondo y absurdo, 
por ese mar. Por ese sólo mar. Busco una dosis 
de mares sucedáneos. 
Cómo podría desintoxicarme. 
Dependo de por vida 
de una droga. De Grecia. 

Aurora Luque. Carpe noctem (1994).

dimecres, 4 de desembre de 2013

Mujer de verso en pecho o Gloria Fuertes

Nota biográfica

Gloria Fuertes nació en Madrid

a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
a los quince se murió mi madre,
se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores,
–no digo nombres–,
gracias a eso, pude sobrellevar mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad de camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta,
–pero Dios y el botones saben que no lo soy–.
Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.

(Antología y poemas del suburbio, 1954)

POÉTICA

¿Para qué a estas alturas
preocuparme,
–escribir en revistas, hojas muertas o libros?
¿Para qué interesarme por un nombre,
si ya tengo el tuyo y el mío?
¿Para qué indiferencias, conferencias,
antologías, mitos?
¿Para qué recitales, traducciones,
si ya está todo dicho?

He cambiado
de técnicas y estilo.

¡Y manos a la obra!

Escribir sobre tu cuerpo
con los dedos mojados en el vino.

(Poeta de guardia, 1969)