divendres, 20 de desembre de 2013

No se olvida a Aurora Luque

GEL

Preparo la toalla. Me descalzo. Esa esponja
porosa y amarilla que compré en un mercado 
obsceno de turistas en la isla de Hydra 
qué dócil bajo el agua cotidiana 
tantos meses después, en el exilio. 
De pronto el gel recuerda -su claridad lechosa,
su consistencia exacta- el esperma del mito, 
el cuerpo primitivo y trastornado de Urano, 
un susurro de olas mar adentro 
y una diosa que aparta 
los restos de otra espuma de sus hombros. 
Me punza una emoción tan anacrónica, 
un penoso latir, hondo y absurdo, 
por ese mar. Por ese sólo mar. Busco una dosis 
de mares sucedáneos. 
Cómo podría desintoxicarme. 
Dependo de por vida 
de una droga. De Grecia. 

Aurora Luque. Carpe noctem (1994).